Durante 30 años ha desarrollado procesos de educación ambiental, investigación y producción de conocimiento de ecosistemas, gestión ambiental de áreas protegidas y de importancia natural. Ha adelantado procesos de manejo en resolución de conflictos socioambientales, mediante un trabajo directo y participativo con comunidades de ciudades y zonas rurales. El trabajo realizado exige un proceso de divulgación y comunicación que permita que cada vez públicos más amplios se sensibilicen y comprometan con la protección de la naturaleza.

 

Nuestra Directora

     La directora de la Fundación Alma es una mujer que lleva en su mente la historia de gran parte de la lucha ambiental de los últimos 50 años de Colombia. Egresada de la Universidad Nacional de Colombia, graduada en Derecho y en Filosofía y Letras. Al inicio de su carrera profesional se desempeñó como juez de ejecuciones fiscales y Concejal de Bogotá. Estudios de Economía en la Universidad de los Andes, con estudios en gerencia de proyectos del medio ambiente de la Universidad Fundación Getulio Vargas (Rio de Janeiro) y desarrollo y medio ambiente de la Universidad de Namur (Bélgica) y la Comunidad Económica Europea. Ha sido consultora de derecho ambiental y planificación; gerente de “CONSOR LTDA” y profesora universitaria.

En 1970, fue elegida como Representante a la Cámara por Bogotá. En entrevista para periódico el Tiempo anotaba: “Mi primer gran debate fue evitar que construyeran hoteles de lujo en el parque Tayrona (…) Los parques naturales son para investigación, conservación, recreación. No pueden usarse de otra manera. Sus ecosistemas están protegidos por la ley”. (El Tiempo, 2013) Conectar con hipervínculo: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12526275 En su paso por el Congreso de la República trabajó decididamente para estructurar una legislación ambiental para el país. Fue coautora de la Ley 23 de 1973, origen del Código Nacional de Recursos Naturales, trabajó en el Código Sanitario Nacional, realizó múltiples debates ante procesos crecientes de contaminación de los ríos Cauca, Magdalena, Bogotá. En la Ley 37 de 1989 procuró las bases para estructurar el Plan Nacional de Desarrollo Forestal y se crea el Servicio Forestal, por el cual se crearon las bases para estructurar el Plan Nacional de Desarrollo Forestal.. Otra Ley de gran importancia promovida por Alegría Fonseca fue la Ley 373 de 1997, o Ley de Uso Eficiente y Ahorro del Agua (Ver noticia de archivo de El Tiempo, 1995 http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-451370) Es recordada por muchos por la defensa férrea de áreas estratégicas para la conservación de la biodiverdad y la cultura.

Con grandes obstáculos y sectores de oposición, logró la creación de áreas protegidas que hoy conservan el legado natural de millones de años; entre las áreas encontramos: el Parque Tayrona, el Parque Isla de Salamanca, El Sumapaz, Chingaza, Gorgona, entre otros. Es de Alegría el proyecto de ley por el cual “se reconoce y reorganiza el reciclaje de basuras, residuos sólidos y desperdicios, se actualiza su manejo, transporte y disposición final y crea estímulos para su desarrollo”.
Hoy su dolor de cabeza es la minería. Ella menciona que esta “Funciona de manera desastrosa y amenaza los recursos naturales. Los 8.000 títulos mineros expedidos por el gobierno Uribe, más los derechos adquiridos ponen en peligro los páramos, los recursos naturales, y las tierras cultivables entre otros. La contaminación es gravísima. La razón por la cual la contaminación ha llegado a límites no permisibles es a causa de  la minería ilegal. Por lo cual podemos deducir que la minería es irresponsable en cuanto al medio ambiente. En lo relacionado con la minería legal, ésta también produce contaminación agravado con el hecho de que las mineras legales no pagan justas regalías.

La política del presidente Santos llamada la locomotora minera se ha propuesto sin organizar racionalmente los impactos ambientales que representa la minería. Se nota una pugna entre los asuntos mineros y los asuntos ambientales. El Código Minero permite a los mineros adelantar toda clase de labores, incluyendo acciones que producen daños ambientales sin ninguna clase de responsabilidad.

El país está amenazado también por el ecoturismo que en ocasiones lesiona los parques nacionales naturales en donde se ha querido implantar desarrollos hoteleros de gran impacto  que para nada contribuyen a la conservación de estos valiosos ecosistemas, este es el caso del parque nacional Tayrona, que ha sido víctima de estos proyectos.

En 1973 Alegría fue escogida como una de las 10 mujeres más importantes de Colombia. Y en 1991 recibió en Estocolmo el Premio Mundial Global 500, de Naciones Unidas, por su extraordinaria labor en legislación ambiental y defensa de los recursos naturales. En 1998 recibió el premio nacional ambiental otorgado por el Ministerio del Medio Ambiente.

En los últimos años, como Directora de la Fundación Alma, ha impulsado la restauración de diferentes complejos de humedales en Bogotá y en el Magdalena Medio, adelantando un trabajo directo y comprometido con comunidades locales. Ha liderado el tema de la navegabilidad del río Magdalena, dirigiéndose directamente al presidente Juan Manuel Santos en una carta en la cual pone de presente los grandes perjuicios para el medio ambiente y los habitantes de la región por este proyecto. Este debate ha sido seguido por otras organizaciones en diferentes partes del país.